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THE DEADMAN IN HELL! OR... The third edition of this morbid disquisition concerning the attrition/detrition of the human condition, which, in the weekly tradition, boasts a four-color exhibition on some printer's emission. Here, by order of an anonymous optician, watch closely this vision of our titular apparition (armed, you'll remember, with fresh erudition) try and survive--by another's volition--a dire and dangerous mission through the hissin’, Stygian conditions of putrid and pockmarked Perdition--a kind of new rendition (depicted as a living, breathing country-sized conniption), which is rich in its list of sick compositions: e.g., reason's egregious abolition; a pyrotechnic passel of pernicious seditions; hideous, bulging buck-toothed dentition; admittedly ambitious demonic deglutition...of gargoyles and ghouls in decomposition...not to mention an array of impossible physical positions that a physician might consider the work of magicians. So please accept our contrition for this rude imposition, our addled transmission this ungodly, offset-press parturition--one that we wish some brave obstetrician would bring to fruition its quick decommission.
¡DEADMAN EN EL INFIERNO! O... La tercera edición de esta mórbida disertación sobre la atrición/detritión de la condición humana que, siguiendo la tradición semanal, presume de una exhibición a cuatro colores sobre la excreción de alguna imprenta. Aquí, por orden de un óptico anónimo, contempla de cerca esta visión de nuestra aparición titular (armada, recordarás, con fresca erudición) mientras intenta sobrevivir —por voluntad ajena— a una misión funesta y peligrosa entre las sibilantes condiciones estigias de una Perdición pútrida y picada de viruelas, una especie de nueva versión (representada como un berrinche vivo y palpitante del tamaño de un país), rica en su lista de composiciones enfermizas: por ejemplo, la abolición atroz de la razón; un lote pirotécnico de perniciosas sediciones; una dentadura horrible, abultada y con dientes salidos; una deglución demoníaca ambiciosa, hay que admitirlo... de gárgolas y necrófagos en descomposición... por no mencionar una serie de imposibles posturas físicas que cualquier médico podría considerar obra de magos. Así que acepta nuestras disculpas por esta grosera imposición, nuestra aturdida transmisión, esta impía criatura nacida de la imprenta offset... una cuya rápida retirada desearíamos que algún valiente obstetra llevara felizmente a término.