Un western ruidoso y feroz de la productora/diseñadora de producción de BoJack Horseman y premiada historietista. Coyote es una soñadora y toda una dramática: descarada y valiente, leal pero ferozmente independiente. Va a su propio ritmo y se cose sus propios crop tops. Jinete con un talento increíble, es mitad perro, mitad coyote, y puro poder. Con la ayuda de su fiel montura, Red, no hay mucho que se le haga demasiado grande para hincarle el diente, masticarlo y escupírtelo a la cara, si te lo mereces. Pero cuando Coyote y Red acaban huyendo de un trío de perros malvados sedientos de venganza, reciben una lluvia de flechas y quedan trágicamente separados, nuestra protagonista se ve luchando por su vida y añorando a su mejor amigo perdido. Acogida por un clan de lobos, Coyote puede estar herida, pero no tarda en volver al camino para encontrar a Red y enfrentarse a los perros que le hicieron daño. Homenaje y a la vez parodia de westerns como Butch Cassidy and the Sundance Kid, Coyote Doggirl, de Lisa Hanawalt, es una subversión juguetona y consciente de los tópicos del género. Mientras esta heroína imperfecta intenta entender la cultura de los lobos, vemos un viaje de comprensión y malentendidos, de adopción y apropiación. A ratos incómoda, pero aun así gratificante y empoderadora, la historia de estos personajes antropomorfizados y llenos de defectos es, ante todo, implacablemente hilarante y dolorosamente humana. Contada con el estilo absurdista y tecnicolor de Hanawalt, Coyote Doggirl no es solo una sátira del género western, sino también una historia profundamente personal narrada por una historietista de enorme talento.